En un giro significativo en la política municipal de Acatlán de Osorio, la presidenta municipal Guadalupe Lucero Bárcenas ha presentado su renuncia irrevocable al Congreso del estado. Esta decisión se produce en medio de un prolongado conflicto interno que ha persistido durante más de dos meses, en el cual la alcaldesa se enfrentó a un grupo considerable de regidores que cuestionaron su estilo de gobernanza. La renuncia de Bárcenas se suma a la de siete regidores y el síndico municipal, quienes también decidieron abandonar sus cargos, marcando un momento crucial en la administración local.
La Comisión de Puntos Constitucionales del Congreso local ha dado a conocer que el único regidor que no ha seguido el mismo camino es Jesús Reyes Ramírez, quien se mantiene como el único miembro del Cabildo que ha respaldado a la alcaldesa. Este regidor deberá comparecer ante la Comisión para ofrecer explicaciones sobre la situación, aunque la comparecencia estaba inicialmente programada para comenzar a las 10 de la mañana, la ausencia de la edil, tras su renuncia, modifica el esquema de la reunión. A pesar de los cambios, la Comisión se mantendrá presente para evaluar posibles pruebas y documentos relacionados con la solicitud de destitución de la alcaldesa.
El conflicto que ha llevado a esta serie de dimisiones se centra en las acusaciones de los regidores hacia la alcaldesa por supuestas decisiones unilaterales y la falta de convocatorias a sesiones ordinarias del Cabildo. Los regidores manifestaron haber enfrentado hostigamiento y presiones tras intentar promover un procedimiento de revocación de mandato en contra de Bárcenas, así como la presentación de recursos legales ante el Tribunal Electoral del Estado de Puebla. A pesar de estas acusaciones, la alcaldesa ha negado cualquier irregularidad y ha defendido su gestión, argumentando que los señalamientos son parte de un conflicto político interno.
En el marco de este conflicto, Guadalupe Bárcenas había expresado anteriormente su disposición a renunciar si se establecía un Concejo Municipal, sugiriendo que su salida podría permitir la restauración de la gobernabilidad en el municipio. Esta declaración se realizó en un programa nacional, donde la mandataria enfatizó que su renuncia no sería un acto aislado, sino que implicaría una salida conjunta de su equipo para asegurar un nuevo comienzo para Acatlán de Osorio. Sin embargo, la situación escaló rápidamente, culminando en la renuncia masiva de varios miembros del Cabildo.
Ante el inminente establecimiento de un Concejo Municipal, el Poder Legislativo se encuentra en la fase de deliberación sobre la viabilidad de esta estructura, que podría ser instaurada en las próximas horas. La situación en Acatlán de Osorio sigue siendo tensa, con las renuncias aún formando parte del expediente legislativo, mientras que la población observa de cerca el desenlace de esta crisis política que ha sacudido a la administración local. La incertidumbre persiste sobre el futuro del gobierno municipal y la posibilidad de un nuevo liderazgo que pueda restaurar la confianza ciudadana.





