Ex Gobernador de Baja California Ernesto Ruffo es trasladado al Altiplano tras prisión preventiva dictada por juez federal

By: Protagonista

Este domingo, el ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, fue trasladado al penal de máxima seguridad del Altiplano tras recibir una orden de prisión preventiva por parte de un juez federal. La decisión se debe a su posible implicación en delitos relacionados con la delincuencia organizada y el contrabando de combustible.

El operativo de traslado comenzó alrededor de las 09:30 horas, cuando un convoy que incluía a Ruffo salió de las instalaciones de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), ubicadas en la Colonia Guerrero. El destino final del convoy fue el Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como Cefereso 1, en Almoloya de Juárez, Estado de México.

Además de Ruffo, otros cuatro individuos también fueron llevados al mismo centro penitenciario. Estos son Ricardo Thompson Navarro, José María de la Peña Ramos, Juan Hermilo Chávez Rodríguez y Luis Antonio Barrientos Juárez, quienes enfrentan cargos similares. En contraste, se determinó que José María de la Peña Ramos y Guillermo de la Peña Rosales cumplan prisión domiciliaria por razones de salud, mientras que Adriana Magali Bárcenas Guillén fue trasladada a un centro femenil en Nezahualcóyotl.

La acusación formulada por la Fiscalía General de la República (FGR) abarca a la empresa Ingemar, de la que Ruffo es socio, así como a varios agentes aduanales y otras empresas que supuestamente participaron en la introducción ilegal de combustible desde Estados Unidos. Según la FGR, estas operaciones se ejecutaban mediante declaraciones engañosas en aduanas, lo que permitió a los acusados evadir impuestos al declarar menos cantidad de combustible de la que realmente transportaban.

La FGR destacó que estas actividades ilícitas no solo afectan la economía del país, sino que también proporcionan recursos a organizaciones criminales. El operativo para llevar a cabo el traslado de los acusados fue respaldado por un fuerte dispositivo de seguridad, que incluyó el uso de un vehículo especializado conocido como «Black Mamba».